Paper 53, la libreta Moleskine en tu ipad

Paper 53Apple, no es dada a muchos elogios, pero este 2012 ha elegido la aplicación Paper 53, como la mejor aplicación del año. Esta aplicación semigratuita -su descarga no cuesta un dólar, no así su uso- es sencilla, intuitiva y adictiva a partes iguales. Lo suficiente para que Apple, poco dada a elogios que no sean para ella misma, haya ensalzado todas sus virtudes del mismo modo que antes lo hizo con Flipboard o Waze.

Sus cuadernos han buscado una imagen muy similar a los carísimos cuadernitos Moleskine, tan famosos no sólo por su precio, sino también porque los utilizaba Picasso para sus bocetos. Son personalizables con una foto o un diseño hecho por el autor.

A partir de ahí la sencillez es absoluta. No hay menú y apenas botones. Tan sólo la gracia del propietario del dispositivo para plasmar todo lo que desee: notas, cálculos, dibujos, grabados de viajes… cualquier cosa cabe en nuestro diario de a bordo personalizado. Sólo contamos con un pincel, una paleta y ganas de plasmar un contenido para después, si queremos, compartirlo (Facebook, Twitter, Tumblr y el correo electrónico son las alternativas disponibles). Con el gesto habitual de pasar página, cambiaremos a una nueva. Con el típico pellizco, en vez de alejar o acercar la imagen, cambiaremos de cuaderno o de lienzo.

Al principio contamos con un único panel y un único pincel. Si queremos más colores, tendremos que pagar 1,79€ por cada uno. Si queremos más cuadernos o lienzos, otro tanto. Cada cuaderno cuenta con 10 hojas y para conseguir más sólo necesitamos dos cosas: pasar página al final del cuaderno y 1,79€.

En defensa de la aplicación hay que decir que su desarrollo es exquisito. Desde cómo se calcula la presión hasta los diferentes rastros que deja cada forma de pintar o escribir. No es igual una acuarela que un carboncillo y, por primera vez, no es porque lo simule el dispositivo, sino porque casi lo notamos en los dedos. Maravilloso y recomendable.

Diferencias entre Google Drive, SkyDrive y Dropbox

Tras el lanzamiento de Google Drive, los usuarios tienen un gran número de servicios de almacenamiento de archivos en la nube entre los que elegir, como Dropbox o SkyDrive. La herramienta del buscador permite guardar hasta 5 GB de información de forma gratuita, más que Dropbox (2 GB), pero menos que la solución de Microsoft (7 GB).

No obstante, los tres servicios ofrecen la posibilidad de aumentar esta cantidad, aunque para ello es necesario pagar una cantidad, ya sea de forma mensual o anual.

Así, Google ofrece nueve tarifas en Drive, que van desde 25 GB por 2,49 dólares al mes hasta 16 TB por 799,99 dólares. Además, adquirir cualquiera de estos planes aumenta automáticamente la capacidad de almacenamiento de la cuenta de Gmail a 25 GB. No obstante, por el momento no hay planes anuales disponibles.

Por su parte, los usuarios de SkyDrive pueden elegir entre tres tarifas, que agregarán 20, 50 0 100 GB al almacenamiento gratuito (los primeros usuarios del servicio disponen de 25 GB y los nuevos de 7 GB) por 8, 19 o 37 euros al año.

Dropbox, por otro lado, ofrece suscripciones mensuales y anuales. De este modo, sus clientes pueden aumentar los hasta 18 GB gratuitos (se parte de 2, pero pueden ser ampliados si se invitan amigos al servicio) en 50 o 100 GB (por 9,99 dólares al mes o 99 al año y 19,99 y 199 dólares, respectivamente).

Además, al contratar estos planes, si un amigo se suscribe a Dropbox se obtendrá 1GB adicional, en lugar de los 500 MB de almacenamiento que obtienen los usuarios del servicio gratuito.

Asimismo, esta compañía oferta una versión exclusiva para equipos cuyo precio comienza en 795 dólares al año y servicio para cinco usuarios, que podrán disfrutar de 1.000 GB. Añadir un usuario adicional cuesta 125 dólares y aumenta el almacenamiento en 200 GB.

Aplicaciones

Otro de los motivos para decantarse por uno de estos servicios es la existencia de aplicaciones para dispositivos móviles, que permiten guardar la información almacenada en ellos de forma sencilla.

En un futuro, lo lógico sería que los tres servicios estuviesen disponibles para los principales sistemas operativos móviles. No obstante, por ahora sólo Dropbox tiene versión para iOS (tanto iPhone como iPad), Android y BlackBerry OS.

Google Drive, como cabría esperar, puede ser utilizado en los teléfonos y tabletas con el sistema operativo de Google. Además, el buscador asegura que está “trabajando duro” en una versión de la app para iOS, pero por ahora no tiene fecha.

En el caso de SkyDrive ocurre justo lo contrario, pues sólo tiene aplicación móvil para dispositivos iOS y para el sistema operativo móvil de Microsoft, Windows Phone. Por el momento la compañía de Redmond no ha dicho si desarrollará una versión para Android.

Términos de servicio

El lanzamiento de Drive ha hecho que surja cierta polémica respecto a los términos de servicio de todas estas herramientas y la forma en que administran los derechos de autor.

Así, el buscador establece que si alguien envía contenido a alguno de sus servicios, sigue siendo el titular de los derechos de propiedad intelectual que tenga sobre ellos. “En pocas palabras, lo que te pertenece, tuyo es”.

Sin embargo, también explican que “al subir contenido o al enviarlo por otros medios a nuestros Servicios, concedes a Google (y a sus colaboradores) una licencia mundial para usar, alojar, almacenar, reproducir, modificar, crear obras derivadas (por ejemplo, las que resulten de la traducción, la adaptación u otros cambios que realicemos para que tu contenido se adapte mejor a nuestros Servicios), comunicar, publicar, ejecutar o mostrar públicamente y distribuir dicho contenido. Google usará los derechos que le confiere esta licencia únicamente con el fin de proporcionar, promocionar y mejorar los Servicios y de desarrollar servicios nuevos”.

Además, esta licencia permanecerá vigente incluso cuando un usuario deje de utilizar los servicios de Google. Es decir, aunque la compañía no tendrá los derechos sobre el contenido que se suba a su plataforma, podrá hacer prácticamente lo que quiera con estos documentos.

Por su parte, Microsoft explica que “no reclama la propiedad del contenido que usted proporcione en el servicio, excepto de aquél cuya licencia le haya concedido. El contenido seguirá siendo de su propiedad”.

No obstante, cuando un usuario acepta los términos de servicio, “entiende que Microsoft puede necesitar usar, modificar, adaptar, reproducir, distribuir y mostrar contenido publicado en el servicio exclusivamente hasta el límite necesario para prestar el servicio, y por la presente concede a Microsoft estos derechos.”

Por otro lado, también recuerdan que “cuando concede a otros usuarios acceso a su contenido en el servicio, les otorga un permiso libre y no exclusivo para usar, reproducir, distribuir, mostrar, transmitir y comunicar al público el contenido, únicamente con relación al servicio y a otros productos y servicios que Microsoft pone a su disposición. Si no desea que otros usuarios tengan esos derechos, no utilice el servicio para compartir contenido”.

Por último en los términos de servicio de Dropbox se explica que el usuario “conservará la plena propiedad de sus pertenencias. No nos atribuimos la propiedad de ninguna de ellas”. Únicamente tendrán aquellos “derechos limitados” que son “necesarios para administrar los Servicios”.

Por fin.. Instagram para Android

Se acaba de publicar Instagram para Android. Por fin, la comunidad de Instagram se une al sistema operativo lider del mercado mundial.

La aplicación de Instagram ha tardado en llegar a nuestros robotito, pero ha merecido la pena. El diseño de la aplicación es fiel a los patrones de Android. Usa actionbar sin menú contextual, tabs en pantallas interiores y se permiten la licencia de usar una barra de navegación en vez un menú principal al estilo Google Plus.

Empezando con Instagram en Android

Si tenemos un terminal con Android 2.2 o superior, notando que desgraciadamente la aplicación no está soportada por tablets, lo primero que nos aparece cuando accedemos a Instagram es la pantalla de login y registro. Si habíamos probado Instagram en iOS previamente, podemos acceder al servicio con esa cuenta. De no ser así, creamos una.

En esta cuenta podemos sincronizar contactos de nuestros amigos en Facebook, aquellos de los que somos followers en Twitter o aquellos contactos de nuestra lista del teléfono que ya cuenten con un perfil al que le hayan asignado el número de teléfono. En la última etapa de registro nos aparece una página de sugerencia, como usuarios resaltados a los que seguir. Una vez hecho esto, siempre podemos buscar más usuarios por nombre o repetir el proceso de búsqueda.

En nuestro perfil contamos con un botón de ajustes, arriba a la derecha, desde el que podemos acceder a todos estas configuraciones, ver el álbum de fotos que nos ghttps://onlinerepublic12.wordpress.com/wp-admin/post-new.phpustan o editar nuestro perfil, así como configurar la privacidad de las fotos, que pueden ser públicas o privadas.

También podemos ver un botón atrás, homólogo al que se ve en iOS, en la parte superior izquierda. Sólo apuntar que esto no tiene mucho sentido, ya que nuestros terminales Android llevan este botón, ya sea físico o virtual, por lo que están duplicando una función

Instagram para Android, adaptándose al entorno

En todo momento están presentes las cinco pestañas inferiores de Inicio, Popular, Cámara, Novedades y Perfil. Con estos botones y el de Atrás, que nos recuerda a iOS situado a arriba a la izquierda, nos podemos manejar por la aplicación muy fácilmente.

Instagram, desde mi punto de vista, se ha adaptado a Android de de forma satisfactoria. Vemos que, a pesar de ser básicamente la misma aplicación que en iOS, el diseño en general nos hace sentir en Android, a excepción de algunos detalles.

Instagram como cámara

La función central en torno a la que se centra Instagram es la fotográfica, por tanto la posición central del panel está reservada para la cámara. Dispone básicamente de dos opciones, usar la “cámara avanzada de Instagram” o la que tu quieras.

La cámara de Instagram no podía ser más sencilla, cuenta con cinco botones: flash, cambiar cámara (delantera, trasera), tomar foto galería, por si queremos retocar otras fotos que no hayamos tomado con el móvil. Podemos forzar el autofocus a cualquier zona a voluntad con sólo tocar con el dedo. El único problema es que de momento no funciona en todos los teléfonos, según avisa un mensaje.

En cuanto al modo de edición, cuenta con tres opciones: filtro, marco e iluminación Lux. Cada filtro, 18 en total, viene con un marco correspondiente, que podemos activar o no. Hecho esto, podemos activar la herramienta Lux para aumentar el brillo y mejorar el detalle. También cuenta con la herramienta de giro 90º.

Aquí radica una de las mayores diferencia con iOS, y es la falta de la herramienta de desenfoque que allí podemos utilizar en dos modos, radial y lineal. Este versátil efecto todavía no se encuentra disponible para Android y es un fallo, puesto que puede dar a nuestros teléfonos algo parecido a eso que llaman profundidad de campo en fotografía “de la de verdad”.

Desde mi punto de vista, punto para la cámara de Instagram de Android, obviando el fallo antes mencionado. El diseño en Android es mucho más fino y mejor fusionado con la interfaz que en iOS, que da la sensación de estar puesto encima sin más.

Instagram como red social

Hemos dicho que la función central de Instagram es la fotográfica, pero no por las fotos en sí, si no como algo social. Una vez hemos procesado las fotos, es la hora de compartirlas. Instagram nos da cuatro opciones, de momento: Twitter, Facebook, Foursquare o Tumblr. También podemos habilitar la geolocalización de las fotos, para que se sepa dónde están tomadas.

Otra de las grandes diferencias con iOS, es que en esta plataforma no se puede compartir todavía en Flickr, la red social de fotografía que tanto gusta en Android, aunque se dice que llegará pronto.

A cada foto le podemos asignar un título y, una vez en publicadas, podemos comentar en ellas, marcarlas “me gusta” y si son de otro volver a compartirla. Como vemos algo bastante simple.

Dentro de cada galería tenemos la opción de ver las fotos en forma de lista, detalladas para interactuar de forma directa con cada una, o en forma de cuadrícula para tener una visión global.

Hay tres formas de ver qué está pasando en Instagram. La primera es desde el Inicio, donde vemos qué está publicando la gente. La segunda es desde el Populares, donde vemos las tendencias y las fotos que más revuelo causan. Y por último, desde Novedades, que nos da la opción de ver qué le gusta a la gente que conoces y la de cómo interactúa la gente contigo.

Hello Google Play, bye bye Android…

Google acaba de realizar un movimiento de rebranding en muchos de sus productos bastante importante, encaminado a parecerse un poco más al iTunes de Apple. Así, a partir de ahora los servicios de contenido en streaming y venta de contenidos que tenía Google desperdigados se agruparán bajo el mismo paraguas: Google Play.

¿Qué entra dentro de Google Play? Está Android Market, que cambia ese nombre por el de Google Play Store, Google Music pasa a ser Google Play Music, y la Google eBookstore entra también bajo el nombre de Google Play Books. Además, se incluye también Google Play Movies. ¿El objetivo? Muy sencillo: agruparlo todo en un mismo lugar, separar las barreras entre sus ofertas de contenidos y dar a conocer las menos conocidas.

El servicio, según se muestra en los vídeos promocionales publicados por Google, está basado en la nube; lo que permite que si un usuario compra un libro para leerlo en su móvil Android, pueda continuar en la página en la que lo dejó en su tablet más tarde, según explica Mashable.

Por supuesto, Google no ha dejado a su red social fuera del cambio: Google Play tiene integradas funciones para compartir cosas en Google+, de forma que los usuarios pueden compartir con sus contactos qué están escuchando, viendo o leyendo. Google Play empezó ya ayer, y de momento la versión online de Android Market ya muestra su nueva identidad. El resto de los servicios se irán actualizando en los próximos días.